Mentoring

 

Piense en su organización, ¿quién es la persona que más sabe acerca de las necesidades de los clientes o de determinado cliente muy importante? O ¿quién es la persona que conoce mejor los procesos clave en el área mantenimiento o de logística o…? Ahora reflexione unos segundos, ¿y alguien más conoce esto?, ¿cómo se está gestionando esta situación para que beneficie y no perjudique a su organización?

En las empresas de nuestros clientes hemos visto algunos ejemplos de lo anterior: el conocimiento que se tiene sobre los aspectos clave del negocio de los clientes sólo lo conocen algunos comerciales más experimentados, otras veces la forma en que se realiza el mantenimiento o reparación de ciertas máquinas sólo lo poseen aquellos técnicos que asistieron al momento de su instalación con presencia de técnicos del fabricante, …

El conocimiento se ha convertido en la verdadera ventaja competitiva, de los países, de las personas (por eso ponemos tanto cuidado en la educación de nuestros hijos) y también de las organizaciones.

A la hora de gestionar el conocimiento de una organización puedes encontrar muchas alternativas dónde elegir, lo que ocurre es que muchas alternativas son muy lentas o muy costosas o requieren una fuerte inversión en tecnología, o precisan de una gestión del cambio en los valores culturales de la organización cuyo impacto nunca es cien por cien previsible.

También hay una manera de gestionar el conocimiento (no decimos que deba ser la única) muy poco costosa y de fácil implantación, nos estamos refiriendo a que algunas personas con más experiencia (u otras experiencias) faciliten el conocimiento y desarrollo de otras personas de la misma organización, esto es lo que se denominamos mentoring.

En los procesos de mentoring, además, no sólo se gestiona el conocimiento explícito (el que circula por procedimientos, normas, descripciones de puesto, etc.) sino también el conocimiento implícito, aquel que no circula en ningún documento pero que es una realidad que condiciona o define los comportamientos esperados o exitosos de las personas.

El mentoring viene a solucionar una ineficaz distribución del conocimiento dentro de la organización, por eso también son frecuentes en nuestra experiencia los procesos de mentoring para facilitar la acogida e integración de las nuevas incorporaciones.

Nadie duda de que el mentoring es un buen proceso de gestión del conocimiento, además hemos constatado que es una herramienta muy eficaz para el desarrollo de directivos a los cuales se les quita la presión de trabajar “con personas del propio equipo a los que ves todos los días”. Los directivos sacan lo mejor de si mismo como desarrolladores de personas sin la presión de los resultados a corto plazo y extraen muchas conclusiones sobre su rol de mentor aplicado al liderazgo de sus equipos.

De ahí que en nuestra experiencia los procesos de mentoring acaban siendo tan beneficiosos para el mentor como para el mentorizado. En palabras de Cicerón: “Si quieres aprender, enseña”

En Avan Consultores hemos aprendido que para que un proceso de mentoring tenga éxito es esencial:

  • Fijar los objetivos del mentoring: ¿se trata de integrar rápidamente a personas recientemente incorporadas? o ¿desarrollar más rápidamente a personal con potencial? o ¿difundir valores culturales nuevos?
  • Seleccionar a los mentores: no todo el mundo quiere/puede ser mentor, voluntariedad y suficiente experiencia y credibilidad son algunos de los requisitos necesarios.
  • Desarrollar a los mentores: el aspecto más clave de este proceso: proporcionar herramientas, prestar apoyo, identificar mejores prácticas, acompañar en el proceso a los mentores se revela fundamental en este tipo de procesos.
  • Realizar sesiones conjuntas: para conocer de primera mano los objetivos del proyecto o para facilitar el intercambio de experiencias o con el fin analizar los resultados del proceso de mentoring o…

Por último, llevamos más de diez años desarrollando proyectos de mentoring para algunos de nuestros clientes y nos encanta ver cómo en algunas organizaciones dónde llevamos un tiempo trabajando, aquellas personas que fueron, en su día, mentorizados, ahora son mentores de otros.